10 claves para un diálogo asertivo

7 febrero 2016
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En la entrada anterior hablamos de los diferentes estilos de comunicación. Diferenciamos el estilo pasivo, caracterizado por la defensa de las propias opiniones sin tener en cuenta a los demás; el estilo pasivo, caracterizado por la no defensa de las propias opiniones al considerarlas menos importantes que la de los demás y el estilo asertivo, caracterizado por la defensa de nuestra opinión pero teniendo en cuenta tanto la opinión como los sentimientos de los demás.

A continuación os presentamos 10 claves que todo dialogo asertivo debe incluir, especialmente si gira alrededor de temas difíciles de tratar.

  • Hablar en positivo: El lenguaje es el medio de comunicación que usamos pero más importante aún es el medio de construcción social más importante. Acostumbramos a usar un lenguaje de tinte negativo, a comenzar nuestras frases con un no,“no hagas esto” “no grites”. ¿qué tal si decimos el mismo mensaje pero de una manera más positiva? ¿qué tal un “siéntate bien, con la espalda apoyada” o “intenta hablar más bajito”?
  • Describir los hechos concretos: Se trata de poner una base firme a la negociación, en la cual no puede haber discusión. Hay que evitar hacer un juicio de intenciones, como por ejemplo: no se trata de decir “eres un vago” sino decir “vengo observando que te levantas desde hace ya varias semanas a la hora de comer”…
  • Manifestar nuestros sentimientos y pensamientos. Comunicar de forma clara y precisa cómo nos sentimos ante lo ocurrido. Esto se llama inteligencia emocional.
  • Pedir (no preguntar) de forma concreta y operativa lo que queremos que haga la otra persona. No se trata de hablar de forma general o genérica “quiero que seas más educado”, intentaremos ser concretos y operativos: “te pido que cuando te hable me mires a los ojos”. Las conductas concretas son más fáciles de entender y de hacer.
  • Especificar las consecuencias. Dejar claro aquello qué va a ocurrir cuando haga lo que se le ha pedido. Se pueden plantear también las consecuencias que habrá el no hacerlo, pero es preferible especificar lo que va a obtener de forma positiva. Son mucho más efectivos los refuerzos o los premios.
  • Podemos emplear las siguientes técnicas:
  • Mensajes yo para abordar sentimientos negativos de forma respetuosa y honesta. Los mensajes en segunda persona provocan en quien los recibe enfado, culpabilidad…los mensajes en primera persona alientan a que la persona cambie de conducta.

“Me siento…..cuando….porque….te sugiero….”

  • Banco de niebla: esto significa transmitir que entendemos que la otra persona tiene motivos para mantener su postura sin dejar de expresar la nuestra, ya que también tenemos nuestros motivos para tenerlas. Por otro lado:
    • No se discutirá sobre razones parciales que puedan ser aceptables.
    • Se reconocerá cualquier verdad en las declaraciones del otro.
    • Se aceptará el punto de vista del otro: “es posible que…quizás tengas razón en…”.
    • Se intentará parafrasear los puntos claves de la postura de la otra persona y luego expresar una frase que manifieste que nuestro punto de vista no ha cambiado. “…pero lo siento, no puedo hacer eso,…pero yo creo que eso no es así”.
  • Disco rayado: Esta técnica consiste en repetir tantas veces como sea necesario una frase que exprese claramente lo que deseamos de la otra persona.
  • Técnica del “Sandwich”: Con esta técnica se empieza nombrando un hecho que haya tenido buenos resultados, luego se concretan los casos concretos en los que debería mejorar y se concluye de nuevo con más aspectos positivos.

–  Escucha activa: Esto requiere escuchar, entender, comprender y dar sentido a lo que dice la otra persona, pero no desde nuestro punto de vista, sino desde el suyo, es decir, “ponerse en los zapatos del otro”.