Ansiedad ante los exámenes II

23 diciembre 2015
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En el origen de la ansiedad ante los exámenes influyen muchos factores. Vayamos viendo uno a uno detenidamente.

Por un lado, hay personas con un ansiedad-rasgo mayor, es decir, hay personas que tienden a interpretar como amenazantes muchas situaciones. También puede ser que muestren un umbral más bajo de activación fisiológica, o que les resulte más difícil reducir los niveles de activación una vez se han disparado.

Es relevante el hecho de tener padres muy exigentes con el rendimiento y logros académicos puede crear en el niño desconfianza en sus capacidades.  Frente a la presencia de continuas críticas, reproches o castigo y a la ausencia de refuerzo frente al es fuerzo mostrado, se puede generar una baja autoestima. También es importante el papel que juega a observación de como los reaccionan los padres o profesores ante el mal rendimiento de otra persona (compañero de clase, una hermana). Muy relacionado con lo anterior, puede darse una gran comparación y competencia con el rendimiento de los compañeros. Por otro lado la existencia de experiencias repetidas de fracaso puede crear una baja expectativa de autoeficacia, cerrando así un círculo vicioso.

Yerks y Dodson establecieron una relación en forma de “U” invertida en la relación en la ansiedad y el rendimiento, llegando a la conclusión de que los sujetos con un nivel de ansiedad elevado suelen centrarse más en sus propios pensamientos rumiativos que en la propia tarea.  Es decir, la atención se desvía de la tarea, perdiendo la persona la concentración en esta, perjudicando así su rendimiento en la misma. En resumen, los estudios vienen a coincidir que una cierta cantidad de ansiedad es deseable y necesaria para la realización de las tareas  importantes como resolver problemas o  superar pruebas, etc. Pero niveles altos de ansiedad pueden dificultar seriamente la ejecución de la tarea provocando bajo rendimiento. Por lo tanto, la ansiedad facilita el rendimiento en las tareas fáciles y lo empeora en las difíciles.

De esta teoría se concluye que los estudiantes que presentan niveles elevados de ansiedad suelen mostrar numerosas dificultades para la regulación de sus respuestas atencionales, debido a que sus preocupaciones los desconcentran de las actividades que realizan y dificultan la capacidad de resolver problemas que es requerida para las evaluaciones. Este proceso se presenta tanto en el momento de estudiar y preparar el examen como al momento mismo de su ejecución.

Por otro lado, en cuanto a la influencia de la ansiedad sobre el recuerdo, la ansiedad ejerce un efecto interferente que disminuye tanto la capacidad de prestar atención como la de procesar información.

También se incluyen como factores unas pobres habilidades de estudio caracterizadas por estrategias superficiales de procesamiento de la información (control de factores ambientales, buenos hábitos, planificación, lectura comprensiva, subrayado, esquematización, etc.) . También puede ocurrir, que a pesar de mostrar unas buenas habilidades de estudio, la ansiedad interfiera enormemente en el empleo de las mismas.

A su vez, la disminución en el rendimiento de los estudiantes tiene consecuencias negativas tanto en sus calificaciones como en su autoestima. La anticipación del fracaso y sus consecuencias negativas influyen en la imagen que tienen de ellos mismos y en la valoración social. Este puede llevarle a desarrollar cogniciones disfuncionales que afectan aún más su estado psicológico.

Aunque existe una correlación moderada y negativa entre ansiedad antes los exámenes y rendimiento, la explicación de la misma no resulta simple. Son múltiples los factores que inducen al surgimiento de estados ansiosos en la situación evaluativa, que en general suele asociarse a la preocupación por el posible mal rendimiento en la tarea y sus futuras  consecuencias. Así mismo, la existencia de pensamientos negativos, las dificultades en el momento de la solución de problemas, los déficits atencionales y la baja autoestima también han sido descritos como causantes de esta problemática. Por lo tanto los aspectos cognitivos y emotivos son ciertamente relevantes, dado que la interpretación formulada por el individuo sobre la activación fisiológica y el estado afectivo provocado por la tensión de la situación evaluativa pueden asociarse al desarrollo de ansiedad.

 

Bibliografía consultada: Alvárez, J., Aguilr, JM. Y Segura, S. (2011). Estrés ante los exámenes en los estudiantes universitarios. Propuesta de intervención. International Journal of developmental and educational psychology, 2 (1); Ávila, JH., Hoyo, SL.,Gonzále, DP. y Cabrales, A.(2011), Relationship between test anxiety, types of tests ans academic performance in university students. Psicogente, 144(26); Valero, L. (1999). Evaluación de ansiedad ante exámenes: Datos de aplicación y fiabilidad de un cuestionario CAX.  Anales de psicología, 15 (2).