ELOGIO Y AUTOESTIMA

15 junio 2016
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Parece obvio, pero es más probable que un niño confíe en sus capacidades si ha sido criado en una familia donde se han apreciado sus cualidades, ya que adquirirá un mejor concepto de sí mismo, tendrá mayores aptitudes para afrontar los desafíos que le pondrá la vida y se fijará objetivos más ambiciosos.

¿Qué podemos hacer entonces para fortalecer la autoestima de nuestros hijos? Entre muchas tácticas destacan el respeto por sus sentimientos, darle la oportunidad de escoger o solucionar sus problemas. Otra manera importante, y la cual abordaremos en esta entrada es elogiarles.

Sin embargo, debemos tener en cuenta que el elogio, en ciertas ocasiones, puede ser un tanto traicionero: el elogio puede despertar sospechas, provocar negación, puede resultar amenazador, puede confrontarnos con nuestras debilidades o puede vivirse como una manipulación siempre y cuando sea forzado, exagerado o no justificado.

Para solventar estas reacciones debemos:

  • En vez de evaluar , describe lo que ves

En vez de “Has ordenado tu habitación  ¡eres una chica estupenda!”, describe lo que ves “Veo que has trabajado mucho. Has colocado todo bien en la estantería. Has guardado cada zapato en su caja y no hay ningún juguete por el suelo”.

  • En vez de evaluar , describe lo que sientes

En vez de “Has ordenado tu habitación  ¡eres una chica estupenda!”, describe lo que sientes “Da gusto entrar en esta habitación.”

  • En vez de evaluar, sintetiza la conducta positiva del niño con una o dos palabras

En vez de “Madre mía eres genial, tu cuarto está impecable”, sintetiza el mensajes en pocas palabras “Has colocado todo bien en la estantería. Has guardado cada zapato en su caja y no hay ningún juguete por el suelo. Eso es lo que llamo organización”.

Algunas sugerencias acerca del elogio:

  • Es más automático criticar que elogiar un buen comportamiento, por lo que tendremos que hacer un esfuerzo por cambiar este patrón de comportamiento nuestro.
  • Procura dar alabanzas que sean apropiadas para la edad y el grado de aptitud del niño.
  • Evita aquel elogio que hace referencia a antiguos fracasos ocurridos en el pasado.
  • Un exceso de entusiasmo en el elogio puede provocar el efecto contrario y mermar el deseo de tu hijo de seguir mejorando.
  • Prepárate para unas cuantas repeticiones de la actividad cuando describa apreciativamente lo que el niño hace. El elogio llama a la repetición y a grandes despliegues de esfuerzo. Es una técnica sumamente poderosa, así que se debe usar de una manera selectiva y bien pensada.

“No hay juicio de valores más importante para el hombre, ni un factor más decisivo en su desarrollo psicológico y motivación, que el examen que hace de sí mismo…La naturaleza de su autoevaluación  produce profundos efectos en el proceso mental del ser humano, las emociones, los deseos, los valores y las metas. Es la clave más significativa de su comportamiento.” Nathaniel Branden

 

Bibliografía consultada: Faber, A.  y Mazlish, E. (2010).Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y cómo escuchar para que sus hijos le hablen. Barcelona: Ediciones