Formas de darle la vuelta a los pensamientos automáticos

2 marzo 2016
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Siguiendo con la entrada anterior, en ésta abordaremos diferentes técnicas útiles para cambiar el contenido de los pensamientos automáticos.

Recordemos que los pensamientos automáticos suelen ser difíciles de detectar, ya que son sutiles y se entremezclan entre el torrente continuo de pensamiento. A esto le debemos sumar su espontaneidad y gran intensidad. Pero sin duda, el rasgo más definitorio es su elevada credibilidad. A pesar de no estar fundamentados en un análisis crítico, son tomados como verdades absolutas. Así que veamos cómo podemos analizarlos contrastando su contenido con la realidad.

Podemos comenzar por realizar un análisis sobre los hechos que tenemos a favor y en contra del pensamiento. A veces sacamos una conclusión en base a una única situación, sin percibir todas aquellas situaciones que van en dirección contraria a lo que pensamos. Esta técnica es parecida a un juicio, donde se valoran todas las pruebas para extraer una conclusión.

Como son pensamientos en términos absolutos, tengamos cuidado con términos como siempre o nunca. Seamos concretos y específicos, mantente fiel a la realidad y evita las valoraciones genéricas sobre la misma. Como las cosas no son blancas o negras, atendamos a la gran gama de grises, pensemos en porcentajes. Somos demasiados complejos para describirnos en base a juicios dicotómicos.

En ocasiones, sin darnos cuenta creemos saber lo que la otra persona piensa o creemos conocer el futuro. Aunque suena genial, no tenemos una bola de adivino y todos los pensamientos basados en creencias tan débiles de argumentos, son sujetos de dudas. En estos casos podemos comprobarlos directamente, pero como esto no siempre es posible, utilicemos la técnica de pruebas a favor y en contra.

Otra técnica interesante es someter a nuestro pensamiento al método experimental. Es decir, realizar experimentos para verificar el nivel de fiabilidad de su contenido.

Podemos también realizar un análisis coste-beneficio. ¿Pensar así que ventajas me aporta? ¿Me ayuda a conseguir mis objetivos? ¿Me es útil decirme estas cosas? ¿Hay alguna manera más positiva y realista de pensar?

Técnica del doble parámetro: normalmente somos mucho más duros con nosotros mismos que con los demás, cuando surja un pensamiento negativo, pregúntate  ¿le diría eso a alguien? ¿Por qué no? ¿Qué le diría en su lugar?. Los parámetros que usamos con nosotros mismos son estrictos, duros y pocos realistas. Con los demás somos más justos, respetuoso, les animamos cuando sufren. Un truco es tratarse a un mismo como a un amigo íntimo que se encuentra en apuros.

Defina los términos que usa: ¿qué quiero decir con eso realmente? ¿es posible ser siempre así?

Si el pensamiento es de culpabilidad, piensa en todos aquellos factores que pueden estar contribuyendo en la situación problemática, en vez de echarte toda la culpa sobre tus espaldas. Céntrate en la solución en vez de malgastar toda tu energía culpabilizándote o dando mil vueltas al problema.

Estas son sólo algunas técnicas que te pueden servir para desbancar a tus pensamientos negativos. Busca cuales son las que más te sirven a ti y recuerda que estos pensamientos son difíciles de cambiar, pero que son aprendidos y que por lo tanto con práctica, se pueden desaprender.