Problemas comunes, soluciones nuevas II

6 abril 2016
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Problemas comunes, soluciones nuevas II

Continuando con la entrada anterior, vamos a tratar, con pautas novedosas, problemas muy comunes en todas las casas con niños y adolescentes. Os animamos a leer la entrada previa para refrescar y tener en mente las principales 5 claves del éxito: No respondas a las quejas y protestas, Conviértete en un disco rayado, Ofrécele incentivos, “De todos modos” y Anticípate.

  • Lloriqueo: Una gran técnica usada por los más pequeños para conseguir lo que desean, mantenida por todas las veces que los padres han cedido frente a esta llanto.
    • Ignore el llanto: Si ve que con este comportamiento no consigue lo que desea, no será reforzado y tenderá a desaparecer.
    • No acceda a la petición que acompaña al lloriqueo: Es importante que el niño vea que no conseguirá lo que quiere mientras continúe el llanto.
    • Dígale que vuelva a pedirlo más tarde pero en un tono más normal.
    • Ofrezca un premio cuando cese ese comportamiento “cuando hables en un tono normal, podremos ocuparnos de ese tema”.
  • Interrumpir conversaciones: Esto es muy común sobre todo cuando el padre o madre se encuentra hablando por teléfono o en medio de una conversación. Por un lado, los padres deben respetarse a sí mismos, y por otro, el niño debe aprender a tener respeto y esperar a ser atendido.
    • Hable tranquilamente con él de su necesidad de disponer un tiempo especial como adulto. Aclare conceptos como el respeto y deje claro lo que se espera de él y las consecuencias que habrá tanto si se cumple o no lo pactado.
    • No acceda a la petición formulada.
    • Si el problema continúa, pare la conversación e impóngale un tiempo de reflexión inmediatamente.
    • Anticipase a la conversación, prepare unos juegos para que su hijo esté entretenido mientras habla por teléfono.
  • Vestimenta poco adecuada: No es inhabitual en casa con adolescentes discusiones sobre la ropa escogida por los jóvenes, ya bien sea por no ser adecuada para su edad o por ser demasiado extravagante. También es frecuente que los adolescentes defiendan su vestimenta aludiendo a que todos los demás chicos van así y se van a quedar sin amigos. Es importante recordar que los padres estamos para enseñar y para guiar pero también es verdad que la línea que separa el control del cariño es muy muy fina. Por lo que el primer consejo, es tener muy claro qué es lo que se quiere expresar.
    • Sea claro que es lo que se espera de él/ella: “”Me gustaría que te vistieras de una manera más adecuada así que vete a cambiar”.
    • Ignore las discusiones que se puedan originar.
    • Insista en sus expectativas: “Entiendo que estés enfadado conmigo, pero de todos modos vas a tener que cambiarte para ir a la escuela”.
    • Es importante entender que en la adolescencia la vestimenta es una forma más de expresión y búsqueda de su propia identidad. Es por esto que como adultos debemos preguntarnos si su ropa es realmente inadecuada o más bien, no es de nuestro gusto.

 

Bibliografía consultada: Meeks, C. (2010). Recetas para educar. Barcelona: Ediciones Medici; Pearce, J. (1996). Peleas y provocaciones. Cómo ayuda a tu hijo a controlar su agresividad. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica.