REVISIÓN: PARÁLISIS CEREBRAL

7 octubre 2015
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En las próximas semanas se realizará una breve revisión a cerca de la Parálisis Cerebral (PC). Comenzaremos definiendo este término y comentando su clasificación. A continuación, hablaremos de los posibles déficits neuropsicológicos asociados, para terminar comentando las posibles intervenciones en PC.

La PC ya se conocía en el antiguo Egipto, pero es en 1861, cuando Little relaciona la espasticidad característica con la anoxia o traumatismo en el parto. Años más tarde, en 1888, Burgess utiliza por primera vez término Parálisis Cerebral como tal.

La PC es la causa más frecuente de discapacidad física y cognitiva en población infantil. Se estima que hay una persona con PC cada 500 personas en España. Dicho de otra forma, en España hay 120.000 personas con PC. Se trata de un trastorno con mayor prevalencia en niños prematuros (menos de 37 semanas de gestación) o con bajo peso al nacer (< 2.500 gr), siendo la prevalencia en éstos de un 72,6% frente al 1,2% en niños con un peso superior.

Se entiende como parálisis cerebral a un grupo de trastornos del movimiento y/o postura y de la función motora, permanente pero cambiante; debido a una interferencia, lesión o anormalidad del cerebro inmaduro o en desarrollo no progresiva. El trastorno motor suele ir acompañado de alteraciones de la sensación, cognición, comunicación, percepción, y/o comportamiento.

Analicemos la definición de PC en mayor profundidad:

  • Se trata de un grupo de trastornos, del movimiento y/o postura y de la función mitotera, es decir, se trata de un grupo formado por condiciones muy heterogéneas (en cuanto a etiología, tipos y severidad), aunque todos ellos presentan en mayor o menor grado un comportamiento motor alterado.
  • Permanentes pero cambiantes debido a una interferencia (…) en el cerebro en desarrollo no progresiva: La noción de alteración en un cerebro en desarrollo es clave para diferenciar la PC de otros trastornos infantiles que pueden afectar cuando ya ha habido cierto desarrollo. La lesión tiene una grave repercusión en el desarrollo biopsicosocial del niño de una manera persistente, pero cambiante a lo largo del tiempo. Estas alteraciones suelen ser de naturaleza estática, aunque tanto éstas como la expresión clínica puede cambiar a medida que el cerebro madura, sin haber una progresión de la enfermedad.
  • El trastorno motor suele ir acompañado de alteraciones de la sensación, cognición, comunicación, percepción, y/o comportamiento: Suelen darse ciertos síntomas asociados como déficits auditivos (10-15%), déficits visuales, sobretodo estrabismo (50%), alteraciones cognitivas como problemas de atención y percepción. Dificultades en la comunicación (afectación de las habilidades de comunicación receptiva/ expresiva) y trastornos del comportamiento (rasgos autistas, TDAH, trastornos de ánimo o ansiedad).

Su etiología es muy diversa, aunque en un 30 % de los casos la causa es desconocida:

  • Prenatal (previo al pato): malformaciones congénitas, exposición a toxinas, fiebre materna, etc.
  • Perinatal (momento del parto): infección perinatal, prematuridad, asfixia en el parto (3-50%), etc.
  • Postnatal (primeras semanas tras el parto): traumatismos, infecciones como meningitis, hemorragias o tumores en los primeros años de vida, etc.

Atendiendo al tono y postura de la persona, Eric Denhoff realizó la siguiente clasificación:

  • Espástica (60-70%): rigidez, dificultad para controlar los músculos, los cuales tienden a estiraste y debilitarse. Patrón lesional grave (leucomalacia periventricular, malformaciones cerebrales, afectación de los ganglios basales), aunque en el 29 % de los casos se observa ausencia de lesión.
  • Discinética: se caracteriza por movimientos lentos, involuntarios y descoordinados. Patrón lesional leve (afectación de ganglios basales y tálamo). Ausencia de lesión: 32%.
  • Atáxica: dificultades para controlar el equilibro debido a lesiones en el cerebelo.
  • Mixta: combinación de las manifestaciones de los distintos tipos.

También se puede diferenciar según la parte del cuerpo que se encuentra afectada:

  • Hemiplejía: afectación de la mitad izquierda o derecha del cuerpo.
  • Paraplejía: afectación de miembros inferiores y ligeramente, miembros superiores.
  • Tetrapelia: afectación de miembros inferiores y superiores.
  • Diplejía: afectación de miembros inferiores con apenas o nada afectación de los miembros superiores.
  • Monoplejía: afectación aislada de un miembro.

Según de la severidad y afectación funcional:

  • Leve: alguna alteración física sin limitación en las actividades de la vida diaria.
  • Moderada: dificultades para las actividades de la vida diaria, necesidad de asistencia.
  • Severa: necesidad de asistencia para prácticamente todas las actividades de la vida diaria.

 

Referencias: Denhoff, E. et al. (1951) Parálisis cerebral.  Anales de Medicina y Cirugía, 22 (85);  Robaina,G.R., Riesgo, S. y Robaina, M.S. (2007). Definición y clasificación de la parálisis cerebral: ¿un problema ya resuelto?. Rev Neurol, 45, pp. 110-117; Legido, A. y Katsetos, C.D. (2003) Parálisis cerebral: nuevos conceptos etiopatogénicos. Rev Neurol, 36 (2), pp. 157-165; Bax, M., Goldstein, M., Rosenbaum, P., Leviton, A. y Paneth, N. (2005). Proposed definition and classification of cerebral palsy, April 2005. Developmental Medicine & Child Neurology, 47, pp. 571-576; Muriel, V., García-Molina, A., Aparicio-López,C., Enseñat. A. y Roig-Rovira, T. (2014) Estimulación cognitiva en niños con parálisis cerebral. Rev Neurol, 59, pp. 443-8.